Despido por bajo rendimiento laboral: qué es y cómo actuar

¿Sabés qué implica un despido por bajo rendimiento laboral? Te explicamos qué es, y qué deberías tener en cuenta si atravesás esta situación.

Despido por bajo rendimiento laboral: qué es y cómo actuar
El despido por bajo rendimiento laboral se genera cuando el colaborador de una empresa no logra cumplir con los objetivos, estándares o niveles de desempeño establecidos por la misma. Esto no se refiere a un mal resultado específico, sino a un rendimiento que no es suficiente para la empresa y que se repite de manera sostenida en el tiempo. El mismo, se considera voluntario, es decir, que no está provocado por factores externos como problemas de salud, sobrecarga de trabajo o cambios inesperados en las tareas. Por eso, si una empresa decide avanzar con un despido por bajo rendimiento laboral, debe poder justificar que hubo un incumplimiento de las obligaciones o deberes del trabajador, tal como lo establece la Ley de Contrato de Trabajo. Para que esta causa sea válida, el bajo desempeño debe haber sido constante y lo suficientemente serio como para afectar el desarrollo de las tareas en el entorno laboral. Convirtiéndose en términos legales, un despido disciplinario o por justa causa.

¿Cómo actuar ante un despido por bajo rendimiento laboral?

Si recibís la noticia de un despido por bajo rendimiento, es importante mantener la calma y no tomar decisiones precipitadas.
  • Podés solicitar explicaciones: conocé cuáles son los motivos concretos sobre por qué la empresa considera un bajo desempeño de tu parte.
  • Solicitá documentación: podés pedir acceso a evaluaciones de desempeño, reportes u otros registros que hayan fundamentado la decisión.
  • Buscar asesoramiento legal: si no estás de acuerdo con el despido, podés consultar a un abogado especialista en derecho laboral para analizar si la empresa actuó conforme a la ley y si es correspondiente reclamar.

Claves para prevenir un despido por bajo desempeño

La mejor forma de evitarlo, es cuidar tu desempeño y mantener una comunicación activa con tus superiores o managers.
  • Solicitá feedback de manera frecuente: no esperes a las evaluaciones de desempeño. Podés pedir devoluciones periódicas sobre tu trabajo para saber si vas por buen camino o necesitás mejorar y/o modificar algunas cosas.
  • Establecé objetivos claros: asegurate de entender bien cuáles son tus responsabilidades y los resultados que se esperan de vos.
  • Mostrá compromiso: la actitud es igual de importante como los resultados. Ser proactivo, asumir responsabilidades y buscar soluciones siempre suma.
  • Manejá el estrés: un bajo rendimiento puede estar vinculado a exceso de presión o desgaste. Buscá equilibrar tus tiempos y, si lo necesitás, solicitá apoyo de tu equipo y comunicate con tus superiores.
Prevenir un despido por bajo rendimiento laboral no siempre está 100 % en tus manos, pero sí podés llevar a cabo diferentes acciones para reducir el riesgo y fortalecer tu perfil profesional. En EmpleoCerca.com sabemos que cada etapa laboral es una oportunidad para crecer. Si estás buscando nuevos horizontes o querés dar un giro a tu carrera, explorá las ofertas laborales activas en nuestra plataforma.